Sabiduría Andina: Una expresión cuencana.


Entre polleras, anacos, sobreros de paja toquilla, delantales, blusas de chola, canastas, candongas (aretes típicos de la chola cuencana), macanas (mantas o chales), maquillajes, las trenzas, sonrisas y apuros, los integrantes del “Grupo de danza y ballet folclórico Sabiduría Andina” se preparan para una de sus tantas presentaciones.
El grupo tiene sus antecedentes.  Juan Carlos Rodas, el director, es bailarín de profesión y psicólogo educativo. Ha sido embajador de nuestra cultura ecuatoriana por más de treinta años, dirigiendo y enseñando a jóvenes una de las artes más antiguas: la danza folclórica, que para él no es más que  “… un estilo de vida, no un simple pasatiempo. Los jóvenes deberían asistir a este llamado especial que la vida nos ha hecho, porque es lo que les debemos a nuestros ancestros después de todo lo que han hecho para que hoy seamos lo que somos”.
“Por eso… por eso… por eso te quiero Cuenca”. Comienza la música, hombres y mujeres salen con una gran sonrisa a presentarse ante su público. Al verlos, nos podemos dar cuenta que lo que hacen no es simple baile programado, sino un ritual de alegría y gozo que contagia a todos. Las polleras se elevan, los cholos saltan, gritos como ¡que viva cuenca! Se escuchan sin cesar. Lo que expresan es su vocación por la danza, y sin duda alguna la esencia de la vida tradicional de la gente que nos representa.    
Cada lugar, pueblo o nación expresan sus pensamientos, creencias y formas de vida, por medio del baile. Y Cuenca no ha quedado atrás, la música que acompaña a la danza folclórica tiene cierto nivel espiritual, ya que es su misión definitoria para que en todo el mundo integren, valoren y conozcan la cultura ecuatoriana. Tanto la música como el poder del baile, hacen que poco a poco los cuencanos, ecuatorianos y  latinoamericanos aceptemos este arte aunque no entendamos bien de lo que se trata y el enorme significado que tienen.
Resulta que preservar estas señas de identidad es tan importante como salvar al mundo del calentamiento global. Pero por los visto, conservar estas señas de identidad es prioridad para pocos. Para Cristian Coronel, el baile folclórico “es una explosión de sentimientos de alegría y protesta contras las personas que han ridiculizado este arte, sin respetar nuestras tradiciones, que es lo que de verdad nos identifica”. Los pocos grupos de música y danza folclórica que existen en nuestro país, nos representan de una forma magnífica y han de seguir en este deber de continuar su legado, preservando nuestras tradiciones aunque la mayoría no acepte de donde viene y se haga el ciego y sordo.
 “Cuencanita”, “Samba decí que sí”, “Por eso te quiero Cuenca” y la “Chola Cuencana”, son algunas de las danzas  cuencanas que “Sabiduría Andina” regala al pueblo, también hay otras representativas de Loja, Cañar, Cotopaxi, Chimborazo, Pichincha, Ibarra y Esmeraldas. “Por que el Ecuador es pluricultural, nosotros somos lo que somos, y representamos lo que fuimos y seremos”.
México, Argentina, Brasil, Chile, Perú, Colombia y España han sido los países que han recibido a este grupo de danza, que sin lugar a dudas ha puesto el alto al Ecuador y a su cultura. Han ganado encuentros de danzas tradicionales y han dado a conocer todo lo que es nuestro país sin la necesidad de que nos visiten. Porque hay que ver los bailes, son una inspiración que hacen que nos de ganas de saltar, bailar y amar lo que somos.
Actualmente, nuestras danzas tradicionales son inmortalizadas, gracias a estos jóvenes que mantienen nuestra identidad viva y la trasmiten por medio de sus ensayos y presentaciones. “No es el solo hecho de bailar, es sentir, vivir, demostrar que queremos a nuestra tierra y a nuestros antecesores que nos heredaron esa sabiduría andina”. Dice Karen Guaraca, una de las integrantes del grupo de danza folclórica Sabiduría Andina. 

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